LUNES 25 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2019

EL "MILLONARIO" SE QUEDÓ EN LAS PUERTAS DE LA OBTENCIÓN DE UN NUEVO TÍTULO CONTINENTAL

River Plate lo dominó, pero Flamengo le dio dos golpes de knock out en el final y se quedó con la Copa Conmebol Libertadores

Los jugadores de River dejan el campo de juego luego de la premiación. Foto: www.infobae.com

En la primera final única de la historia del máximo torneo continental de clubes, el conjunto de Núñez estuvo a punto de quedarse con su quinto trofeo, pero a dos minutos del cierre Gabriel Barbosa apareció en dos momentos oportunos para torcer el destino y darle al Flamengo la Copa Conmebol Libertadores tras treinta y ocho años de espera. A pesar de la dura caída ante el cuadro carioca, el plantel "Millonario" fue recibido por una multitud en su regreso a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y volvió a dejar la imagen del club en lo más alto del fútbol mundial. 

Ciento veinte segundos separaban a River de volver a consagrarse campeón del torneo que ya es una obsesión para cada equipo de esta parte del continente. La obtención de la quinta Copa Libertadores estaba muy cerca de concretarse. Pero, como lo dijo Enzo Pérez después del partido, el equipo de Marcelo Gallardo no pudo matar el encuentro, y Flamengo le dio dos golpes letales sobre el epílogo para que la felicidad cambiase de lado en un abrir y cerrar de ojos. El trofeo que parecía ir con destino a Buenos Aires finalmente viajó hacia Río de Janeiro.

El conjunto argentino, luego de diez minutos de análisis y de estudio entre los dos, comenzó a imponer su supremacía en el campo de juego, y encontró la apertura del marcador llegando casi al cuarto de hora mediante una asociación entre Enzo Pérez e Ignacio Fernández que derivó en un centro rasante que pudo sacar "Nacho" con mucho esfuerzo para hallar a Rafael Borré dentro del área, quien de derecha sacó un remate potente para doblegar las intenciones de Diego Alves y así poner arriba a River en el arranque del cotejo disputado en el Estadio "Monumental" de Lima.

 El "Millonario" justificó la ventaja posicionándose en campo rival, y dominando las acciones del duelo. No le permitió al Flamengo tomar contacto preciso con el esférico, y le cortó los circuitos de juego. Martínez Quarta y Pinola mostraron una gran resistencia para contener los embates de Bruno Henirque y de Gabriel Barbosa. Debido al planteo táctico aplicado por el cuadro de Núñez, el "Mengâo" no conseguía tener profundidad. Gerson, cuando tenía la opción de tomar posesión de la pelota, era el jugador más gravitante del "Fla". El primer tiempo culminó con un River ofreciendo una imagen notable, imponiendo condiciones, sin pasar ningún tipo de sobresaltos (solamente hubieron algunas jugadas aisladas que tuvo el rival a través de la pelota parada).

El complemento mostró al elenco del "Muñeco" un poco más replegado, es cierto, pero el adversario no generaba situaciones que pudieran llevar algo de peligro hacia el arco de Franco Armani. La jugada más riesgosa llegó promediando la etapa final cuando, después de una serie de rebotes dentro del área (con una mano sin intención de De La Cruz de por medio), el arquero "millonario" capturó un remate casi a quemarropa que pudo haber sido el empate de Flamengo. Gallardo movió el banco al vislumbrar el cansancio que comenzaba a hacer merma en el rendimiento de su equipo, y mandó a la cancha a Julián Álvarez, a Lucas Pratto y a Paulo Díaz en lugar de Ignacio Fernández, Rafael Borré y Miton Casco (esta última modificación por lesión del lateral izquierdo).

En los quince minutos previos al cierre del partido, los brasileños tuvieron algo más de decisión, y se volcaron en ataque para tratar de llegar a la igualdad, pero a través de su juego colectivo no logró elaborar situaciones que les diera el rédito deseado. La gran final parecía controlada por River hasta los instantes previos al desenlace...

Una mala decisión tomada en ataque por el "Oso" Pratto en ataque derivó en un controgolpe bien comandado entre el uruguayo Giorgian De Arrascaeta y Bruno Henrique, ejecutando una conexión espléndida entre ambos para crear la mejor acción del conjunto carioca que terminó con el empate de "Gabigol" Barbosa a los ochenta y ocho minutos. Mazazo para las ilusiones del "Más Grande", que a esa altura recibía un duro golpe sobre el final, pero al menos contaba con la esperanza de volver a inclinar el desarrollo a su favor en el tiempo suplementario. Pero llegó una maniobra errónea entre los centrales "millonarios" luego de un envío aéreo que le cayó en los pies al centroatacante del "rubronegro" para castigar de zurda sin piedad a Armani y llenar de gloria al Flamengo después de treinta y ocho años. Incredulidad, bronca, tristeza, desazón fueron todas las sensaciones que se pudieron apreciar en los hinchas de River en ese preciso momento. La Copa quedaba en Núñez otra vez, pero en tres minutos se derrumbó por completo esa ilusión que estuvo a nada de hacerse realidad. Las expulsiones posteriores de Barbosa y de Exequiel Palacios, que tuvo un rendimiento extraordinario a lo largo de los noventa y pico de minutos, fueron anecdóticas. River saboreó la gloria, pero no pudo degustarla por completo. Vale igual. River Plate volvió a demostrar que, más allá de haber sufrido este durísimo traspié, sigue siendo el mejor equipo del continente a nivel fútbolístico.

Marcelo Gallardo: "Siento orgullo por mis jugadores y por la gente de River"

El "Muñeco" Gallardo estuvo a punto de levantar su tercera Copa Libertadores como DT. Una verdadera pena. Foto: www.gettyimages.com

Visiblemente abatido por cómo se le escurrió de las manos la conquista de la Copa Conmebol Libertadores, Marcelo Gallardo dio la cara en un momento más difícil y brindó una conferencia de prensa luego de la dura derrota ante Flamengo: "Tuvimos el partido a pocos minutos del final. Dolor y entender que después del empate nos golpearon un poquito. Teníamos esa sensación de que estábamos a tan poco y quedarse sin nada es duro. Hay que digerirlo y para eso estamos. Hoy nos toca perder. Duele, pero siento orgullo por mis jugadores y por toda la gente que trabaja y colabora conmigo", expresó el "Muñeco" en primer término.

El Director Técnico del "Millonario" hizo énfasis a la gran imagen que mostró el equipo para afrontar la gran final única en Lima y valoró su esfuerzo: "Siento orgullo por la gente de River y nos acompañó, hizo de todo para estar. Estuvimos ahí. El partido lo jugamos contra un gran rival. Sentimos que hicimos el partido que debíamos hacer. Anulamos el poderío de Flamengo, pero nos faltó tomar mejores decisiones para definir el partido o para agarrarnos como nos agarraron. Hay que digerir la derrota. Más allá de la derrota, siento orgullo por los jugadores, que tienen que estar con el pecho arriba por el gran partido que hicieron".

Por último, el ídolo y entrenador de "La Banda" destacó el trabajo que hicieron sus dirigidos para llegar a esta instancia decisiva de la máxima competencia continental: "Este es un grupo de jugadores que le dio muchísimo al hincha de River en estos años, no tengan ni la más mínima duda de que hay orgullo en todos nosotros. Es normal que nos reflejemos de esta manera, así está el vestuario, es normal después de una derrota. Pero no tengan duda de que la gente de River va a reconocer a este equipo. Llegamos hasta acá por el hambre que teníamos y estuvimos a nada contra un rival poderoso. La bronca va a durar lo que sea necesario, pero el orgullo de nuestros hinchas y mío como cabeza de estos jugadores lo vamos a sentir. Más orgullo todavía. Antes de empezar este partido parecía que perdíamos por más de tres goles y yo siento que hicimos un partido muy, pero muy bueno, y se nos escapó en el final. El hincha le va a agradecer todo el esfuerzo que se viene haciendo".

River Plate regresó al país y recibió el apoyo incondicional y el cariño de toda su gente

Gallardo y los jugadores saludan  la gente que se acercó al "Monumental" para agradecer al equipo. Foto: @CARPOficial.

A pesar de la dolorosa caída ante Flamengo por la final de la Copa Conmebol Libertadores, la gente de River Plate no quiso dejar pasar la oportunidad de retribuirle a su equipo todos los éxitos conseguidos, y se autoconvocó en las puertas del Estadio "Monumental" para brindarle todo su cariño a un equipo que llenó de alegrías a todo el pueblo riverplatense en los últimos cinco años. Un mimo para atenuar este momento de tristeza para todo el plantel y para el cuerpo a técnico. Como era de esperarse, Marcelo Gallardo fue el más ovacionado, y el "Muñeco", muy emocionado, agradeció todo el apoyo recibido al acercarse junto con los jugadores para saludar a la multitud de hinchas "millonarios" que siempre acompañaron para ofrecerles todo su afecto a este plantel en los buenos tiempos, pero sobre todo, en los períodos más complicados.

EDITORIAL
 

Una caída que te hace más grande

Cuando uno se acostumbra a festejar con frecuencia, al instante de la llegada de una situación adversa nos cuesta un poco más asimilar y digerir este sabor amargo por un traspié tan rutilante como letal de acuerdo a las aspiraciones que habían de cara a esta inédita final única. Este equipo devolvió al Club a los primeros planos deportivos más allá de las fronteras de nuestro país, dejando siempre la mejor imagen en cada lugar en el que le tocó jugar, otorgándole un reconocimiento internacional en base a un estilo de juego bien marcado. Marcelo Gallardo fue el gran artífice de la construcción de esta nueva etapa en la que la institución de Núñez se posicionó entre los mejores equipos del balompié mundial, y se sigue sosteniendo en ese pedestal que le permite ubicarse en la panacea del fútbol...

Hay que tener hidalgía en un momento de pleno dolor, y vaya si este River supo reponerse y reinventarse en reiteradas ocasiones. En este deporte se puede ganar, y se puede perder. En este caso nos tocó sufrir una derrota muy dura contra el Flamengo, pero este resultado no cambia para nada un ciclo de más de cinco años de trabajo en el que el conjunto del "Muñeco" ha conseguido una gran cantidad de títulos que enriquecieron aún más la brillante historia de la institución. El plantel y el cuerpo técnico fue a recibir su medalla de subcampeón con tristeza, por supuesto, pero sin titubeos, y luego felicitó al cuadro carioca por esta conquista. Eso es un síntoma de grandeza que nos infla el pecho de orgullo. El deporte a veces nos enseña que hay cosas tan o más influyentes que un dato estadístico.

Los partidos duran algo más que noventa minutos. Durante el desarrollo del mismo, se pueden dar todo tipo de incidencias que pueden determinar un resultado satisfactorio o desfavorable. Dos errores le costaron nada más y nada menos que la quinta Copa Libertadores al "Millonario". Sería fácil no ser tolerante y criticar a algún jugador en particular o al entrenador por los cambios que realizó, que quizás haya algo de razón en señalar estas cuestiones que fueron al fin y al cabo contundentes para el cambio drástico que se dio en el tanteador definitivo, pero este tipo de acciones ocurren a menudo dentro de un terreno de juego. Y se seguirán suscitando. Algunas reacciones inesperadas tienden a darnos los efectos que habíamos deseado, o por el contrario, nos dejan con una sensación total y decididamente opuesta. Obviamente, toman tal repercusión por la magnitud de lo que estaba en disputa.

Nada que repobar para este grupo de futbolistas que supo estar a la altura de las circunstancias, que maniató a su contrincante en más de las dos terceras partes del tiempo que duró el enfrentamiento haciendo una labor táctica excepcional, y que estuvo a punto de darle una alegría a sus millones de hinchas que jamás dejaron de apoyar y de creer en estos jugadores y en este cuerpo técnico. Se le escapó la gloria al final en tres minutos fatídicos. Una verdadera pena. Un golpe al corazón, sin dudas. Pero si nos caemos también es para que aprendamos a levantarnos.

Ahora habrá que dar vuelta la pagina y tomarse el tiempo para transformar esta desazón por perder el partido más importante del año en un desafío constante de regresar lo más pronto posible a una instancia decisiva tanto en los certámenes domésticos como en la contienda internacional. River no se quedó con la copa, es cierto, pero se ganó el respeto de cualquier rival que tenga enfrente, sea del fuste que sea, y eso también es algo para valorar.

Revanchas te da la vida (deportiva). Los que están en la vereda de enfrente, que celebran y se alivian por los éxitos ajenos porque no aprovecharon esa multiplicidad de chances que tuvieron en el corto plazo y tampoco pudieron alcanzarlos por mérito propio, lo saben muy bien. La Copa TOTAL Argentina deberá tomarse como un nuevo punto de partida que tal vez señale el comienzo de otro período maravilloso para el Club. Ese es el desafío que está sobre la mesa. Por ello, esta caída te hace más grande de lo que ya sos RIVER PLATE, porque nadie, como quedó evidenciado el sábado pasado que el Estadio "Monumental" de Lima, más allá de haberse vuelto de Perú con una derrota angustiante y dolorosa, estuvo ni está por encima tuyo.

(*) Ramiro MONARCA.

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